La mesa de comedor fue concebida para integrarse visual y funcionalmente con la cocina, maximizando el uso del espacio sin sacrificar estilo.
El panel ranurado no solo oculta el tablero eléctrico, sino que también se diseñó como una pieza decorativa con espacio para perchas, aportando practicidad y diseño.
Un repisero modular para plantas se desarrolló como un divisor de ambientes ligero pero impactante, cumpliendo con el deseo del cliente de incorporar vegetación de manera discreta y elegante.
Por otro lado, el centro de entretenimiento autoportante fue diseñado de manera modular, permitiendo un fácil transporte y reubicación.
Sofá personalizado, elaborado en un 80% de cuero, se diseñó a medida para ser la pieza central de confort, integrándose perfectamente con la paleta de colores y materiales seleccionados.
Cada elemento fue pensado cuidadosamente para reflejar la identidad del cliente, creando un ambiente acogedor, funcional y armonioso donde cada espacio brilla por sí solo.